domingo, 10 de noviembre de 2013

Hace un año...

A Seba

Hace un año salíamos a dar una vuelta. Una vuelta cortita, pero especial. Era una de mis primeras caminatas por buenos aires. Veía todo a mi alrededor: las casas los edificios los hoteles los árboles las verdulerías. Y yo apenas podía nombrar todo eso: tan desconocidas resultaban para mí todas aquellas palabras, todos aquellos lugares, todo aquello. Fuimos a la avenida libertador, a unas siete cuadras de dónde estábamos. Por aquel entonces esa fue LA gran caminata que hicimos. Por suerte, yo llevaba un pañuelo en la cabeza que me había comprado el día anterior. Fuimos a un mcdonnals, a comer algún sandwichito, o alguna papa frita. No me llevaba bien con la gente, no podía hablar bien y me daban unos dolores de cabeza tremendos. Te dije en un momento: "vámonos". Y nos levantamos, pero no sin llevarnos las papas fritas. De vuelta las siete cuadras, de vuelta todos los pajaritos las plantas los autos las palabras, todo de vuelta. Por suerte, estabas a mi lado. Y no requeriste ninguna palabra. Volvimos al depto, y nos sentamos afuera para comer las sobras. Pero resultó que se me cayeron, la torpeza propiamente mía (MÍA!) y tuvimos que regresar sin comer nada. Y así fue como volví.

martes, 5 de noviembre de 2013

Preguntas

A Demian

La vida es eso que pasa mientras estás buscando un hilo. Lo dijo mi hermano, recién. Y la verdad, tiene razón. Sería como el espacio intermedio que hay entre dos letras, cortito, cortito, apenas imperceptible, pero está. Invisible, pero está. Un hilo. Simplemente un hilo.
Habría que ver, si las palabras también fueran como un hilo. Y podrían atarse unas con otras, hilar conceptos, oraciones...una busca inagotable.
Pero también podrían cortarse, desamarrarse, y ya no serían nunca lo que fueran una vez.

Pero... ¿hay alguna cosa que sea, realmente?
Hay algo que sea verdaderamente permanente?
Hay algo que sea algo?

martes, 29 de octubre de 2013

Pero también

A este oficio me obligan los dolores ajenos, 
las lágrimas, los pañuelos saludadores,
las promesas en medio del otoño o del fuego,
los besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.
Gelman, Arte  poética

¿Y si la poesía
fuera
un deambular
por esos caminos
oscuros o iluminados
o verdosos?
Y si la poesía fuera
esta tristeza, esta alegría
este sentimiento amargo o gozoso
siempre un tanto ajeno
siempre un tanto cercano
siempre
tanto
un
?
pero como la poesía es palabra
pero también es sangre
pero también es grito
pero también es silencio
pero
también
es.

lunes, 21 de octubre de 2013

¿Poesía? ¿Filosofía?



1.    La realidad está limitada por la totalidad de la poesía. La poesía no tiene límites.
Fredy Yezzed, El diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein


¿Qué es la poesía?
¿Qué es la filosofía?
¿Habría un intercambio posible entre ambas?
Un texto escrito a la manera filosófico, ¿es -también- un texto literario?
Un texto literario ¿sería -antes- un texto filosófico?
¿Y no es la filosofía una manera más de interpretar la vida?
¿Y no es la literatura una manera más de interpelar la filosofía?
filosofía
poesía
hay que ver más detenidamente
porque ambas se implican
ambas se repelen
y entre ambas
un entre
habría que ver si en ese entre
se daría
al fin
un entre-ambas.

jueves, 17 de octubre de 2013

Umpalau

Uno no se hubiera imaginado que esto pasaría, pero sucedió. Umpalau sucedió. Uno se preguntaría cómo, de entre todas las posibilidades, podría llegar a pasar. Pero pasó. Lo inesperado, lo impensado, ocurrió. Venían viniendo tan bien las cosas... Venían pasando tantas cosas buenas, buenísimas, que la noticia de las últimas horas me dejó anonadada, almost numbed, casi adormecida, pero sin obtener el descanso que me daría una buena noche de sueño. Y no, una buena noche de sueño sería lo que me falta, pero no puedo sacar estas palabras de mi mente, me persiguen casi como una necesidad, casi como una urgencia. Escríbía hace pocos meses atrás que no sabía cómo volver a escribir; ahora desearía poder callar, acallar mi mente, serenarme un poco, tal vez incluso borrarla... tal vez incluso.
Así están las cosas: todo lo dulce se contrasta bárbaro con un poquito de salado; lástima que parece ser un poquito más amargo de lo que esperaba...

domingo, 6 de octubre de 2013

Tierra



Así quiero morir yo también, para que vosotros, amigos, améis más a la tierra, por amor a mí; y quiero volver a ser tierra, para reposar en aquella que me dio a luz.
Nietzsche, Así habló Zaratustra. De la muerte libre.

Zaratustra es el predicador de la tierra. Esto significa un olvido de lo que serían los sueños transmundanos, un dejar ir todo más allá para quererse-a-sí-mismo. Es también un abandonar las palabras sin sentido, porque ellas dejan oculto al superhombre. Un librarse por fin de las palabras, y (por más difícil que sea) jugar con ellas
-como malabaristas danzando-.
Volver a ser tierra –me parece una sensación tan agradable
volver a ser polvo –from dust to dust- pero quitándole toda sensación amarga; simplemente vivir y morir, y reposar en la tierra que nos ha dado a luz.

Llueve



Llueve

llueve y el piso se moja

pero como si no le importara

como si el piso fuera frío

de piedra roca cemento

y la lluvia no fuera más que pequeñas

gotas de agua

que caen

¿De dónde caen?

¿Del cielo, de una nube, una nube que está en el cielo?

Llueve

Y ya nada más importa

(como en esta ciudad no llueve nunca
la gente se olvida de usar paraguas
como si eso no existiera
como si no mojara
-aunque moja)

Llueve

y la llovizna celestial

se ha olvidado

(me parece)

del sonido que produce

una sinfonía

totalmente

producida

por ella.